Quiero
Ven, folla mis oídos, mis labios mis
manos. Quiero un hombre sin complejos y que me deje morderle las tetillas, los
tobillos y los nudillos, que me deje faltarle al respeto profanándole la mente
y endemoniarle el espíritu. Un hombre con quien pueda comer, dormir, beber
y perdernos en el humo del humo
aquel. Ese al que le pueda gritar en la
cama y consentir en el sofá, a quien
pueda llevar al paraíso del infierno con un orgasmo provocado por mi sofocante
sonrisa y delirante abrazo. Uno a quien
poder joder en la noche y dejarlo soñar en el día, con quien caminar calle
arriba y calle abajo. Quiero un hombre que se deje matar y me mate de cualquier
forma, quien llene mis vacíos y me haga olvidar estúpidos rencores de antiguos
amores. A quien decirle gordo, feo y afeminado, con quien burlarme de esos
otros tontos enamorados; quiero poder decirle a ese hombre al oído que esta
frio y me enfrió; con quien poder cruzar miradas de picardía y complicidad al
ver pasar eso que nos hace volar. Quiero un hombre bastante malo, que me haga
cosquillas y haga crujir mis huesos, que me torture con su divina y extensa presencia, quien me abrigue cuando
tenga frio y me bese cuando tenga calor, que erice mi piel con su voz y me
despierte con su corazón. Quiero un monstruo sexy y muy cursi, un monstruo
verde y cuentacuentos tan cuentacuentos
como yo.