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jueves, 23 de marzo de 2017

Habia interferido en mi cotidianidad, había usurpado como un profesional mi rutina y mis días se habían convertido en impredecibles y horrorosos. Yo habia perdido el poder, si, habia dejado que el se adueñara de mi y me convertí en su mascota. Ya no era libre, el habia conseguido castrar, capar, cortar, matar mi capacidad de volar, no era mas yo, sin el. Y es que, pensaba que con el podía alcanzar el mar, podía incluso ir a nueva Zelanda, imaginaba yendo al fin del mundo, al infierno en su moto; alcance a soñar, y solo el universo sabe, cuanto soñé, cuanto espere, cuanto quise, cuanto anhele... El  habia conseguido alcanzar  el nivel  mas alto de expectativas, incluso mas allá del monte everest, mas allá, de todos los océanos del mundo, mas allá de este universo y otros, mas allá de esta jodida vida.  Yo, habia dejado de comprender, habia dejado de analizar y solo me dejaba llevar, me dejaba guiar de un mal guiador, de un mal ser viviente que conseguía incluso hacerme sentir mal por imaginar, por callar, por hablar, todo el tiempo conseguía culpabilizarme de la lluvia, de las tormentas, hasta de cuando salia el sol, por que odiaba el sol tanto como a mi. Absorbía mis ganas, mis jugos, solo necesitaba mi cuerpo, se alimentaba de el cuantas veces quería, cuantas veces se le antojaba. Mi cuerpo era su principio y su fin.


sábado, 19 de noviembre de 2016


"Habia sido tan vació el encuentro que no quedaba otra opción  sino levantarse , despedirse e irse. Un encuentro despojado de calidad y sentido; había sido tan humano, tan mecánico y aburrido. Un ir y venir de gemidos fingidos, un entrar y salir de jugos forzados. El vació se sentía, las miradas ni existían, solo era el afán por sudar y descargar las malas energías. La estupidez del acto rondo por un buen rato, era tan absurda la imagen de la  cama y el cuarto,  de los cigarros tirados junto a la ropa sucia y de él mismo, desnudo, esperando la respuesta a su mas incoherente pregunta ¿Te gustó? No podía pensar en responder semejante idiotez, no era capaz si quiera de mirarle a los ojos y no sentir decepción y asco."

lunes, 18 de abril de 2016

ESE HOMBRE... 

Ese hombre ¡Por el infierno! Era fuego. Ardía dentro de mí, hundía su perverso  ser  en mis adentros como si yo fuese todo lo que quisiese  del mundo. Era adicto a mis nalgas, le gustaba cogerlas en sus manos de  oso panda y palmearlas, era un cachón. ¡Qué hombre del demonio! En qué momento se habían vuelto necesarios sus chillidos en mi oído, su lengua en mis senos, sus dedos en mis agujeros, su aliento cerca de mí. ¿Cuándo había dejado de ser mi objeto, mi distracción, mi escape? Ese hombre era escalofriantemente adictivo, erizaba mis pelos, me volvía loca la cabeza y la vagina, no podía dejar de querer estar rodeada de su sudor de macho cabrón, es que ¡No podía! Era demasiado físico para mí. Deseaba con la fuerza de un tornado sentirlo dentro, pero no era una obsesión. No, no lo era.




viernes, 19 de febrero de 2016

SE ME HA QUEMADO EL ALMA

Se me ha quemado el alma, se ha vuelto vieja de tanto andar, de tanto raspar el suelo. Se me han abierto las grietas y no es de fumar ni tampoco por sudar; se han abierto de tanto hablarle al viento, de tanto contarle historias al sol, de caminar en las noches viendo a la luna tan burlona de mi existencia. Se me ha vuelto a hundir el esfero  en el cerebro y he de embriagarme con estas letras. Se me ha quemado el alma y he soportado el ardor hasta el día de hoy, como quien soporta un amor enfermizo y tan malvado como el diablo. Se me abrieron las grietas y no es de montar bicicleta, tampoco de tener sexo con cualquiera; se abrieron por el peso del silencio, por las palabras que aun no se han dicho y por las otras tantas que no han sido escuchadas. De detener el tiempo, se me ha dañado el alma, se ha vuelto oscura y mugrienta, maliciosa y lujuriosa, capaz de hacer sangrar y tal vez matar, matarme de soledad...

domingo, 7 de febrero de 2016

Bruja o Mujer


Pude ser una bruja, una maldita bruja. Pude hechizarte mientras dormías plácidamente encima de mi vientre, pude haberte aferrado a mis nalgas con solo chasquear los dedos y entonar una melodía diabólica en tus oídos. Pude dejarte sin argumentos al pensar que podías ser mi ensueño, al pensar que podrías vivir para contar esta historia. Pude, divinamente encerrarte en mi sótano y castigarte por tus pecados; por no quererme, por no arrodillarte ante mí, por ser todo lo que quisiera del mundo y su mierda. Pude hacerte sentir el cielo con una caricia y bajarte al infierno con estas palabras.  Pude ignorar la basura, a los buitres y a los cuervos rondándote mientras te despedías dejándome sin aliento. Pude y podría ser esa bruja, ser el demonio atormentando tus días, tus horas, tus segundos. Pude instintivamente matarte, cortar cada miembro de tu cuerpo y guardar cada pedazo en una caja debajo de mi cama. Pude preferir dejarte vivo y comerte solo a veces, de a poquitos, disfrutar de tu cuerpo y de la sangre que se derrama con tus besos fríos. Pude haberte obligado a caminar en medio de la oscuridad y desnudarte el alma mientras mi boca te despertaba en la cama. Pude ser esa maldita bruja y al instante volver a ser mujer…

ENCUESTA

martes, 19 de enero de 2016

Mi sexo gime. Lo mando al diablo. Insiste. Insiste. ¡Qué molesto es! ¡Cómo lo odio! Sexo. Todo cae ante él. Fumo para ver si se calma. Produce un alegre cosquilleo que recorre mi cuerpo. Dan deseos de tocarlo, de mirarlo, de ver de dónde sale ese latir tan independiente de mi querer. ¡Es tan dueño de sí! Cruzo las piernas. Se calma un tanto. Sexo. El eterno sexo. Digo que lo odio, pero algo lo quiero ya que lo mimo tanto. ¡Al diablo!
— Alejandra Pizarnik 
"Pero te quiero, ojalá lo entiendas. Siempre te quiero, cuando no te convengo, cuando no me soportas, cuando te odio, te quiero"
- A.P